Saturday, December 08, 2007

Teatro perturbador

"Una verdadera pieza de teatro perturba el reposo de los sentidos, libera el incosciente reprimido, incita a una especie de rebelión virtual (que por otra parte sólo ejerce su efecto permaneciendo virtual) e impone a la comunidad una actitud heroica y difícil.

("El teatro y su doble". Antonin Artaud)

Friday, November 09, 2007

Versión libre

La idea de versionar algo (hacer una versión) está ligada a volver, retornar. Pero ese retorno siempre fracasa dado que no podemos (al menos por el momento) volver atrás, más que con el pensamiento. Volvemos y traemos algo para presentarlo ahora pero en el camino algo cambia.

En teatro solemos hablar de versiones libres pero en realidad -más o menos libres- todas son versiones.

Aun el intento de seguir al pie de la letra lo que uno mismo ha escrito, se tropieza con obstáculos que obligan alguna variación.

Cuando tomamos el texto de Genet para hacer Las criadas nos encontramos constantemente con esos obstáculos y en cambio de oponernos los rodeamos, los asimilamos, los trasnformamos... así fue como lo que quedó es "La mugre no quiere a la mugre" (texto de Solange) que refleja -a nuestro entender- esto que estamos representando.

La mugre no quiere a la mugre. 14 y 21 de noviembre, 20 hs. Auditorio de la Facultad de Psicología UBA-

http://centrocultural.psi.uba.ar/teatro/ciclo_2.htm

Saturday, October 06, 2007

Entre la lujuria y la pereza


Entre la lujuria y la pereza, obra de Luis Avalos con Juan Biscaichipy y Luis Avalos. Dirección de Esteban Fagnani y vestuario/escenografía de Liliana Medela. Fue estrenada en octubre de 2006 en La Mampara (Buenos Aires) , está disponible en YouTube

Enjoy it!

Friday, October 05, 2007

La mugre no quiere a la mugre

Es un work in progress (trabajo en proceso) con el que nos proponemos mostrar "la cocina" de una producción teatral independiente. Partiendo del texto Las criadas de Jean Genet y siguiendo su instrucción de que los roles de Solange y Claire fueran representados por actores varones, vamos desarrollando la historia de las dos sirvientas entrecruzándola con la de Alina Reyes (personaje del cuento de Cortázar La lejana).
Entrecruzando textos, estilos de actuación y dejando que todo esto dispare múltiples sentidos (sentidos dispadados, disparatados) vamos profundizando en una búsqueda que queremos mostrar (de puro exhibicionistas) cuando aún no está terminanda.

Actúan: Luis Avalos - Ignacio Litvac y Karina Deleglise.
Dirección: Esteban Fagnani

Noviembre 2007 en Facultad de Psicología (UBA). Av. Independencia 3051 . Buenos Aires.

Monday, September 03, 2007

Integración


El músico argentino Daniel Barenboim dice en una de sus clases magistrales que la música es básicamente integración de sonidos. Los sonidos pueden producirse y ser muy bellos pero no son música si no están integrados. Del mismo modo en el teatro creo que se produce un hecho artístico cuando las diferentes piezas que conforman el espectáculo teatral están integradas: la actuación, la iluminación, la música, el vestuario, la escenografía, etc.


Pero si nos enfocamos en la actuación, entonces se trata de integrar la voz (texto y sonoridad), desplazamientos, lenguaje corporal y quietud-silencio. Integrarlos de forma que ya no se distingan los límites entre unos elementos y otros, y conformen una sola y única cosa que ya no es simple copia de lo cotidiano sino algo más.

Algo más poético.


Tuesday, June 26, 2007

Las criadas (II)


La obra cuenta la historia de dos hermanas que sirven en una elegante casa y que amando y odiando a su patrona, deciden matarla. En medio de eso, acusan al patrón de delitos menores a través de cartas anónimas enviadas a la policía lo cual desencadena que éste sea llevado preso. Las trastornadas hermanitas aprovechan la ausencia de los "amos" para llevar a cabo una "ceremonia" que consiste en que alguna de ellas hace de la patrona mientras que la otra asumiendo el rol de la sirvienta interactúa con ella y -luego de un juego de halagos, reproches e insultos- finalmente la acogota.


La obra es un tanto compleja y finalmente trata la cuestión del amo y el esclavo, pero lo que más nos interesó es que se trata de una representación dentro de la representación. Más aún cuando (tal como lo sugirió originalmente su autor) en cambio de ser actuada por dos mujeres la interpretaremos dos varones. Tenemos entonces, a dos varones actores que hacen de dos hermanas sirvientas que a su vez hacen de patrona y criada alternativamente.


Pero eso no es todo, porque además lo que hacemos es dejar en total evidencia que se trata de una propuesta imposible. Entonces los actores se pelean entre sí (como en la obra las hermanas) y se "pasan factura" por episodios anteriores o por simple envidia o celos (da igual).


Constantemente se entra y sale de la ficción (como en la vida) y los actores "aprovechan" el "error" del otro para arrebatar espacios, intentar lucirse, pelearse y finalmente retomar el texto de Jean Genet como si nada hubiera pasado.
(Ilustración de Vanina Muraro).

Saturday, June 02, 2007

"Las criadas". Repetir la ceremonia.


Segundo ensayo de "Las criadas". Nuestra sensación es que no pudimos volver a esa grata sorpresa que tuvimos en el ensayo anterior al ver que algo de lo escrito cobraba vida. Y más importante que eso, ni siquiera pudimos "engañar" a los observadores. Repetir el invento es un objetivo acaso insensato, pero que se reitera. Y es que de reiteración se trata el teatro. Reiteración con sorpresa (o al menos con engaño).


Quisimos repetir la ceremonia y no salió. O al menos no salió como pensamos que saldría. Sin embargo se pudo ver (dicen) algo de lo que les pasa a Solange y Clara y sobre todo, la pobreza, la soledad de ni siquiera poder recrear esa creación de ellas.


Pero ahí donde no habíamos planeado nada, en la pura improvisación, aparecieron cosas interesantes: dos actores intentando torpemente escenificar la ceremonia de las dos sirvientas; el teatro dentro del teatro. A veces, el ideal a alcanzar es tan alto que sólo sirve para hacernos sufrir, trabajar, nos verduguea, nos grita "Clara, Solange, Clara!".
Torpes intentos de dos hombres pretendiendo ser quienes no son.

Sunday, April 29, 2007

"Entre la lujuria y la pereza" (en la Facultad de Psicología UBA)

Pancha y Antonio fueron desalojados por la fuerza pública de la vieja casa de la calle Saavedra. Con unas pocas pertenencias que pudieron rescatar (un calentador a kerosene, un rosario, algunos platos, el mate, algo de ropa, saquitos de té, dos mantas...) vagaron por las calles de San Cristobal hasta llegar a Independencia y Urquiza. Allí, descubrieron que el auditorio de la Facultad de Psicología estaba abierto y sin nadie vigilando (el personal estaban de paro) de modo que se escurrieron entre los estudiantes -pasando absolutamente desapercibidos- y se quedaron a pasar la noche. Desde ese día, se han convertido en "ocupas" y allí viven. Dicen que la Decana se debate entre la obligación de expulsar a los intrusos y la simpatía que le despiertan.

Muy pronto, podrás visitarlos.

Entre la lujuria y la pereza es un típico exponente del teatro idiota.
Dirigida por Esteban Fagnani.
Interpretada por Juan Biscaichipy y Luis Avalos.
Texto de Luis Avalos y escenografía de Liliana Medela.

Saturday, April 21, 2007

Cuerpos iluminados


Insisto con lo específico del teatro. Con sus diferencias respecto de otros medios expresivos (audiovisuales) como el cine y la tv. Y sobre todo, insisto en su vigencia, en la necesidad de teatro.

En el teatro hay cuerpos iluminados encarnando palabras. El público los ve, los oye y lo que es más importante, los siente ahí, emocionados, tomados por eso que dicen (o callan).

Y hay algo más. Esos cuerpos miran al espectador. Cada uno se siente mirado en algún momento y eso es único.

El teatro, además, nos obliga a escuchar (en ese sentido, como dice Hannah Arendt, es el arte más cívico). Lo interesante es cuando eso que escuchamos en el teatro es diferente a lo que se escucha en la tv. O a lo que escuchamos (?) en el cine, subtitulado de por medio y lo que es peor aún, con la distracción lógica que provoca la imagen en primer plano.

Savater dice: "Oir poesía cansa porque nos incita a desconfiar de lo que oimos sin descanso."
La poesía en el teatro, puede provenir de pequeños hechos cotidianos, de palabras de uso común, puestas en un lugar que genera intranquilidad, incomodidad, y finalmente pone en peligro eso que llamamos "realidad".

Sunday, March 25, 2007

I MAX no puede

Cuando decimos hacer "Entre la lujuria y la pereza" quisimos aprovechar el espacio al máximo. Elegimos una vieja casa del barrio de Once y el público al entrar se encontraba con un patio donde sonaban unos tangos y donde podían charlar y tomar un vaso de vino. Poco a poco iban ingresando en la sala que era el living de la casa de Antonio y Pancha (personajes de la obra) y allí eran espectadores (intrusos) en la casa de esta gente. Me hubiera gustado también que el público pudiese curiosear por la casa, que pudiesen moverse a diferentes lugares, pero no supimos cómo resolver eso y recurrimos a las butacas dispuestas del modo tradicional.
De todos modos, lo cierto es que las posibilidades que da el espacio son muy amplias y esto nos permite rodear al espectador de diferentes estímulos. Podemos inundar la sala de olores y sonidos, podemos hablar en la habitación contigua o aparecer de golpe por donde el público no nos espera. Podemos entrar y salir, etc.etc. Y no hablo de violentar al público haciéndolo participar al estilo del café concert de los '70. Sino de estimular sus sentidos, rodearlo, sumergirlo en la escena pero de un modo sensorial, sin hacerlo hablar.
En este sentido, el teatro nos brinda posibilidades que no tienen ni el cine ni la TV, ni siquiera I MAX. Hecho vivo en tiempo real y utilizando el espacio de un modo total.

Saturday, March 24, 2007

Contar historias... ¿Cómo?

En otra oportunidad ya hablé de la desventaja del teatro frente a otros medios (cine, TV) a la hora de contar una historia. Pero también hablé de la gran ventaja: el hecho vivo. De todos modos, queda pendiente el cómo. Esto da para largo, pero en este momento, con el sol de otoño que entra por la ventana, tengo ganas de mencionar (sólo eso) una forma que quiero investigar. La llamo "la clase magistral", no la llamo así porque sea exactamente eso sino por proximidad. Puede tener la forma de monólogo o pueden participar varios actores, pero al igual que una clase, tiene como eje guiar a los participantes, expectadores, público, en un "viaje".
De algún modo se trata de la antigua modalidad de relatar una historia (al estilo del story teller o el juglar) utilizando la inmediatez con el público. Esa es la clave. Obviamente podemos agregar a esto todo lo que se nos ocurra: video, audio, efectos especiales, pantalla gigante... pero el eje siempre es la voz humana relatando en vivo. ¿Sólo relatando? No. Cuando digo voz humana relatando es dialogando, evocando, divagando... y también relatando.
Como en las capacitaciones en una empresa, como en una institucuón educativa pero sin la intención de enseñar. Es sólo tomar prestada la forma, la musicalidad, el escenario. El objetivo es sólo entretener. Pero esa es una diferencia de la que me ocuparé en otro momento.

Sunday, January 14, 2007

La lección de anatomía

Desde hace 35 año!!!! "La lección de anatomía" de Carlos Mathus (es ya una marca registrada) está en cartel. A lo largo de los años han pasado muchas cosas y hay mucho escrito al respecto. Pero lo que me interesa es la lectura que hace el autor y director. Carlos cuenta -entre otras cosas- que la gente se desmaya, se enoja con los actores, llora, putea, espera a la salida a algún actor para cagarlo a trompadas y no porque sean malos actores o para pedir que les devuelvan el dinero sino porque la obra los ha "movilizado".
No me cabe duda de que esto es así. Creo que lo que me cuenta Mathus es la verdad, pero lo que yo me pregunto es ¿Cuál es el públco de "La leccion..."?
Sospecho que no es el mismo que ve una obra de Barthis, o el que va a ver "Máquina Hamlet". Tampoco el que va a ver "El champagne las pone mimosas".
El fenómeno de "La lección..." es irrefutable, pero me parece que se da en un pequeño sector de ese gran universo que llamamos público. En mi opinión es un público que va predispuesto a que sucedan esas cosas. Así como quien va a una Iglesia del Pastor Tal tiene cierta predisposición a que el "milagro" suceda.

Saturday, December 09, 2006

Objetivos del teatro

El teatro puede tener diferentes objetivo. Objetivos en tanto metas a alcanzar. Cada cual (cada teatrista o grupo) tiene la suya.
El trabajo teatral (sobre todo en el teatro independiente) es muy arduo, involucra un número muy importante de tareas y se requiere de mucho esfuerzo. Evidentemente, es necesaria una motivación. Es decir un motivo para poner en marcha toda una gran maquinaria. Esa motivación puede ser: darse a conocer, ganar dinero, provocar, conmover, contar una historia personal, hacer reir, entretener, disciplinar, bajar línea, educar, adoctrinar, etc.
Creo que lo importante es que los que están llevando a cabo semejante empresa sepan qué quieren.
Pero que lo sepan de verdad.

Saturday, November 25, 2006

Trascender

Hoy fue la última función del año de "Entre la lujuria y la pereza".
Creo que fue una de las mejores funciones y me sentí muy feliz de estar haciendo este disparate.
El desafío para el año que viene es convocar más público, trascender el círculo de los amigos y conocidos. Que venga gente "de la calle".
Ese es uno de los principales obstáculos del teatro independiente. Que el público vaya a ver algo a pesar de que los actores, el director y autores no sean conocidos. A pesar de que no haya publicidad en televisión ni afiches en las calles.
En la serie de tv "Tiempo límite" los otros días mostraban la historia de un grupo de teatro que en un momento monta una farsa para robarle a los compradores de un auto el dinero que llevaban para cerrar la operación comercial. Y como coartada, cuando estaban hasta las manos, imaginaban que le dirian a la justicia que todo había sido una acción de prensa, una maniobra para llamar la atención del público.
Debe haber otra forma, digo, no?

Friday, November 24, 2006

Actores - teatro - familia


No es teatro, pero los actores forman un equipo excepcional.
El guion es muy bueno, las actuaciones impecables, la dirección de arte excelente... es una película para recordar: "Little Miss Sunshine".
Me recordó por momentos a "La omisión de la familia Coleman" pero es evidente que el cine es mucho más efectivo a la hora de contar historias.
Pero el teatro conserva su mayor virtud: el hecho vivo. Está ahí.
Cuando estamos en Timbre 4 y vemos "La omisión..." todo esta sucediendo ahí.
en un caso (el cine) se cuenta una historia de un modo impecable. En el otro (teatro) se vive esa historia en tiempo real. ¿Real?

Wednesday, November 22, 2006

El gusto de los otros


La veo a Eugenia preocupada por la aceptación de los demás. Todos en alguna medida nos preocupamos por eso, es claro. Pero lo artístico se relaciona con lo auténtico, y para ser auténtico no podemos estar pendientes de la opinión de los demás.
En Amaltrico, cada actor decide cuándo dice, qué dice... siempre teniendo en cuenta que los textos están preasignados y que cada uno tiene un personaje. Pero estos personajes pueden interactuar y recrear en cada función un nuevo modo de contar su historia.
Si estamos pendientes de agradar, de ser aceptados, lo más probable es que no podamos proponer algo singular y creativo.

Friday, November 03, 2006

Dos formas de actuar

Hacer entrar en la representación aquello que nos pasa, las sensaciones y percepciones que vamos experimentando, es una experiencia única. Y así lo percibe también el público también. Esto forma parte de la "metodología" del teatro idiota.
Pero creo que existen dos formas bien diferentes de hacerlo. Por ejemplo, si mientras estoy diciendo un monólogo de cara al público una de las luces comienza a parpadear, puedo parar, mirar al control y hacer una seña como diciendo "Che negro, qué pasa?". Esto es claramente tomar lo que pasa pero para desenmascarar el artificio; en estos caso el público suele captar el inconveniente, entender cómo el actor improvisó y festejarlo con un aplauso o risas.
Pero también puedo tomar este estímulo (provocado por un desperfecto) y hacerlo entrar en el juego (el artificio) y desde mi personaje no negar ese parpadeo pero reaccionar sin salir del registro en el que estoy. Entonces, si estaba diciendo algo serio, dramático, al borde del llanto, puedo mirar la luz que parpadea detenerme unos segundos y entristecerme más todavía porque ese parpadeao refuerza mi sensación de desamparo, mi certeza de que el "sol está envenenado". Cuando sucede esto, el público no festeja, no aplaude, sino que duda. Se pregunta: habrá sido a propósito? Será parte de la obra?
En Amaltrico, esto sucede. Y creo yo que debería profundizarse más todavía. Cuando "la madre" escucha que alguien en el público exclama (en un párrafo inaudible de "el novio"): "qué dijo!" , ella puede hacer entrar en el juego eso que escuchó (que todos escucharon) y acercándose al novio decirle: "Qué decís hijo? no te endiendo!".

Calladito la boca

En una representación teatral, ¿Cuál es la principal diferencia entre el público y los actores?
Que el público no puede hablar.
Y... por qué?
Como sucede en general cuando alguien hace callar a otro, se está ejerciendo poder.
Sí, pero... para qué.
Tal vez porque si el público pudiese expresarse libremente durante la representación corremos el "riesgo" de que aquello que suceda en la platea sea más interesante que lo que pasa en el escenario.
Qué problema no!
Y si lo intentamos. En el teatro idiota podemos arriesgarnos.

Sunday, October 29, 2006

"Entre la lujuria y la pereza" (segunda función)


Es sabido que las segundas funciones son "raras". En el caso de "Entre..." la rareza se hizo sentir muy rápido. Me había acostumbrado (en ensayos con invitados y también por lo que ocurrió en el estreno) a escuchar risas a los pocos segundos de empezar a hablar. Sin embargo, en la segunda función el silencio era lo que resonaba. Más todavía, pasaban los minutos y nadie se reía. Mi primera reacción fue pensar: "Algo está saliendo mal". Por suerte, en seguida dejé esa idea y seguí intentando que no me preocupara. También es cierto que algunas risas y carcajadas empezaron a aparecer (en algunos casos aparecián en lugares inesperados para mi).
El público es siempre diferente, ya se sabe, pero a veces me pregunto cómo puede ser que el mismo texto, la misma actuación peguen tan diferente a unos y otros. Y también me pregunto si habrá una especie de "contagio" en el público. Sobre todo cuando se trata de risas. Pero también cuando los estados son otros. Es claro que por más que las personas sean todas diferentes no existe (que yo sepa) una razón para que en una función se agrupen los risueños, en otra los tristes, en otra los melancólicos, etc. Y sin embargo...
Al terminar la función en padre de Juan (mi co-equiper en esta obra) me dice: "Al lado mío había una mujer que se reía mucho y yo me preguntaba 'De qué se ríe' porque a mi me parecía dramático lo que pasaba".
Siento que las carcajadas del público me potencian la veta cómica y me impulsan en ese sentido, pero ayer, el profundo silencio que percibí en algunos tramos me impulsaba hacia otro lado y sobre todo al final, creo que me puse más dramático que de costumbre. ¿Contagio?

Thursday, October 19, 2006

Entre la lujuria y la pereza


El sábado 21 de octubre a las 21 hs. estrenamos "Entre la lujuria y la pereza", en la nueva sala La Mampara: Saavedra 331, Buenos Aires.
La obra fue escrita por Luis Avalos y en ella actúan Luis Avalos y Juan Biscaichipy, la dirección es de Esteban Fagnani y el asesoramiento en vestuario y escenografía estuvo a cargo de Liliana Medela.

Espectáculo idiota, con una puesta idiota y actuaciones idiotas.

Ya les contaré...